Víctor, el más lindo del barrio.
Cara aindiada
piel mate,
sonrisa enorme,
peso welter.
25 años tenía, cumplió
detrás de alguna ventana
de un hospital de Temperley.
“Tan joven y se tiene que morir”
cuenta ella que escuchó
clarito,
cuando subía la escalera
Tan joven, tan jóvenes
y las palabras clavándose,
cristalitos hirientes
salidos de todas las ventanas
del estallado hospital de Temperley.
Pasmo.
Enfermeras cuchicheando
en la bedelia,
Olor a mate.
A quitaesmalte
A roto.
Atrás de la foto dice 1938. Ella tiene una sonrisa enorme y mira fijo a la cámara. Él le sonríe, de perfil. Mi hermana y yo coincidimos en que se parece un poco a Echarri, cuando tenía el pelo largo y trabajaba con Paola Krum.
4 comentarios:
otro legado de la tía Conce, que inspira poemas formidables
en retrospectiva
le amo, yo, a usted
oh! gracias linda saki. Le amo también, su asistencia on line se ha tornado de vital importancia para mi!
Tu flickrkdbaksdkjs
la foto es de él:
www.todos-esos-perros.blogspot.com
Además de buen poeta tiene un ojo!
Publicar un comentario